viernes, 11 de abril de 2014

Tortitas de calabacín y queso

La receta que hoy os presentamos, tengo que decir que es especial para mi. Y es que dicha receta, fue la primera que me atreví a realizar, quitando el típico filete a la plancha o la pasta con tomate.
Estando recién casados, y pasado todo el jaleo de la boda, el viaje de novios, etc., un día al llegar del trabajo, me puse a buscar que plato podía hacer con un calabacín que teníamos en la nevera, y me encontré estas originales tortitas.

Me puse manos a la obra y comprobé que había recetas que sin tardar mucho tiempo y con ingredientes que tenemos en casa normalmente, pueden salir platos muy interesantes y sabrosos. Casi se podría decir que gracias a estas tortitas, comenzó mi afición a la cocina. Y la sorpresa fue mayor al probarlas ese mismo día, ya que nos encantaron, debido a su sabor y a la textura suave que aporta el queso. ¡No quedó ni una!
Así que sin mas historias, pasamos a la explicación de este entrante ligero a la vez que delicioso. A ponerse el delantal y a cocinar!



Ingredientes(salen como unas 12-14 tortitas, aunque depende del tamaño que las realicemos):

  • 1 calabacín
  • 1 diente de ajo
  • 2 huevos
  • 4 cucharadas de queso rallado (podemos usar cualquiera. Yo usé queso rallado del que viene ya preparado, pero tenemos que probarlas con queso curado rallado. Tienen que estar de vicio!)
  • Unas 4 cucharadas de pan rallado o harina
  • Orégano
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Aceite
Preparación:
  1. Primero, lavamos, despuntamos y rallamos el calabacin (no es necesario pelarlo). Lo dejamos en un escurridor para que suelte todo el agua durante unos minutos. Pasado unos minutos, lo aplastamos con las manos para que acabe de soltar todo el agua. Escurrir todo lo que podáis, ya que si queda agua, puede estropear la preparación.
  2. Rallaremos el queso (si no está ya rallado). Reservamos.
  3. Batimos los huevos con un poco de sal.
  4. En un bol, vertemos los huevos batidos e incorporamos el calabacín y el queso. Rallamos el diente de ajo y lo echamos también. Removemos para que todo quede bien mezclado. Añadimos orégano al gusto y un poco de pimienta negra.
  5. Una vez unidos todos los ingredientes, incorporamos el pan rallado para que la masa se espese un poco (en el momento de hacerlas, yo no disponía de harina, así que tuve que usar pan rallado, pero las dos opciones son buenas). En los ingredientes e indicado 4 cucharadas, pero la cantidad depende de como vaya quedando. Al final, la masa debe quedar compacta pero sin llegar a estar dura.
  6. En una sartén anti adherente, calentaremos un poco de aceite a fuego medio-alto.
  7. Con una cuchara, verteremos pequeñas cantidades en la sartén, aplastandolas y dando forma con una espátula. Les damos la vuelta para que se doren por los dos lados.
  8. Dejamos escurrir en un plato con papel absorbente.
OPCIONAL:  Podemos poner las tortitas en una fuente de horno a 180º con un poquito de queso por encima hasta que este se funda o directamente sin el queso unos 7 minutos. Aunque también podemos consumirlas sin necesidad de horno, y están buenísimas.
CONSEJO: Para comprobar que la masa está en su punto, metemos una cuchara y si al sacarla, la masa se escurre poco a poco y la parte trasera de la cuchara queda "manchado", entonces tendrá el estado perfecto.

Como habéis visto, la preparación es sencilla y rápida para un entrante que queda muy original para sacar cuando tengáis visitas o, por que no, disfrutar de un plato ligero a la vez que sano en cualquier momento. Solo me queda animaros a poneros el delantal y lo probéis. ¡Os sorprenderán!

Un saludo a tod@s y buen provecho!



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