viernes, 17 de abril de 2015

Tarta dos chocolates

Si en el mundo de la repostería y la preparación de postres hay un ingrediente que a la inmensa mayoría les encanta en sus diferentes versiones, y casi se podría decir que es una adicción, es el chocolate. Y si nos gusta tanto, imaginaros lo que supone unir en una misma tarta, dos de las variedades que mas nos apasionan: hoy os presentamos la tarta dos chocolates.
Como os contaba en la introducción, el chocolate es a grandes rasgos, uno de los ingredientes mas versátiles en el mundo de la cocina. Todos pensamos en el chocolate como ingrediente de múltiples postres y tartas, con miles y miles de recetas y posibilidades, pero, y aunque el plato de hoy no tiene nada que ver con esto, solo comentaros que cada vez es mas habitual el hecho de usarlo también para la preparación de platos salados, como en la elaboración de salsas. Dentro de poco exploraremos esta faceta del chocolate, pero hoy nos vamos a centrar en una de sus preparaciones estrella: las tartas.
A muchos os sonara la conocidísima tarta tres chocolates, en la que se unen en una misma tarta y a base de capas, las tres variedades fundamentales: blanco, negro y con leche. A nosotros, tanto a Carmen como a mi, el chocolate en general nos gusta, pero sobre todo en dos de sus variedades, que son el blanco y con leche. El chocolate negro no es de nuestros favoritos, y aunque lo usamos bastante a menudo, si podemos elegir, nos quedamos con las dos primeras. Por este motivo nos decidimos por "quitar" una capa , aquella que menos nos gustaba, y dejamos una tarta que ya os podéis imaginar su sabor, y que nos gustó tanto que al poco tuvimos que repetirla para que la probara mas gente, que al igual que nosotros, quedaron encantados.
Ahora queda que seáis vosotros los que os animéis a prepararla, y que al igual que nosotros, innovéis y decidáis que capa es la que decidís dejar y cual quitar, ya que cualquiera de ellas, se prepara de la misma forma. Resulta sencillisimo! Ahora, no queda mas que ponernos los delantales y manos a la obra!



Ingredientes (6 personas-molde de 21 cm):
  • 300 gr de galletas (Maria o Tostarica)
  • 120-130 gr de mantequilla
  • 600 ml de nata para montar
  • 400 ml de leche
  • 150 gr de chocolate blanco
  • 150 gr de chocolate con leche
  • 2 sobres de cuajada
  • Fideos de chocolate


Preparación:
  1. Trituraremos las galletas hasta dejarlas como polvo. Derretiremos la mantequilla y, poco a poco, iremos vertiéndola sobre las galletas. Os aconsejo que lo hagáis poco a poco, ya que si nos pasamos y echamos mas de la cuenta, quedará demasiado grasiento. Removeremos con una cuchara y cuando veamos que tenemos una masa compacta, dejamos de verter mantequilla.
  2. Echamos fideos de chocolate (la cantidad depende de cada uno) y removemos para que queden bien distribuidos por toda la masa.
  3. Echamos la mezcla en el molde, aplastando con la cuchara (sobre todo que quede bien tapado y cubierto por los bordes) y dejando la base uniforme por toda la superficie. Lo dejaremos en la nevera mientras preparamos los chocolates.
  4. En un cazo, ponemos 300 ml de nata, el chocolate blanco partido en trozos y 200 ml de leche (la leche la habremos mezclado con un sobre de cuaja, removiendo bien y aplastando para que no nos quedara ningún grumo, y se deshagan en la leche). Lo ponemos a fuego medio-bajo sin dejar de remover.
  5. Según se vaya calentando, los ingredientes se irán integrando entre ellos (es importante no dejar de remover para que no se nos pegue). Antes de que rompa a hervir (cuando comience a humear bastante) lo retiramos del fuego y lo vertemos sobre la base de galletas que teníamos en la nevera. Lo verteremos con cuidado (con un cazo o poniendo una cuchara al revés) para que no se nos rompa la base. Lo dejaremos en el frigorífico hasta que esta capa de chocolate blanco se cuaje por completo (mínimo 2-3 horas).
  6. Una vez tengamos la primera capa cuajada, realizaremos la de chocolate con leche, exactamente de la misma forma que la blanca: Disolvemos la cuajada en la leche, y en un cazo unimos 300 ml de nata, el chocolate partido y la leche, removiendo hasta que falte poco para el hervor y lo vertemos, igual que antes, con mucho cuidado y lo dejaremos cuajar en la nevera. Según mi experiencia, mejor dejarla de un día para otro para que quede perfectamente cuajada.

  7. Desmoldamos y servimos. Podemos decorar como mas nos guste: bolas plateadas, M&M, fideos de chocolate...
Suave y con mucho sabor, esta tarta volará entre todos los amantes de este dulce placer al que en ocasiones no podemos resistirnos.

Un saludo a tod@s y buen provecho!

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